- ¿Qué nueva idea tienes?- Preguntó Carolina con impaciencia.
- Pues... haber, ¿te acuerdas cuando me tocaba hablar en clase de las vacaciones navideñas, que me preguntaste que qué iba a contar yo?- Pregunté.
- Sí, me acuerdo perfectamente. Pero, ¿qué tiene eso que ver?
- Espera, ¡si es que no me dejas acabar! Jajaja- Reí- Pues si te soy sincera, un rato antes de que me tocara hablar me preocupé porque no sabía que responder. El caso es que esas Navidades fui al rodaje de la nueva peli de mi padre, que es director de cine y... vi a One Direction. A si que podríamos hablar con las abusonas y llegar a un acuerdo: ellas dejan en paz a Celia y nosotras a cambio les llevamos a One Direction a tu pueblo para que den un concierto.- Le planteé a Carol.
Tardó en contestarme, pues se le había quedado la boca abierta y los ojos como enormes platos. Se le notaba una chispa de ilusión y alegría en sus ojos inmensamente marrones. Me estaba empezando a inquietar, ¡parecía una poseída! Pero al fin empezó a cambiarle la cara. Menos mal, se había relajado un poco. Pero no lo suficiente porque acto seguido empezó a chillar como una loca:
-¡¡¡AAHHHH!!! ¡QUÉ FUERTE! ¡NADA MÁS Y NADA MENOS QUE ONE DIRECTION! -Chilló.- ¿¡Por qué no me lo habías dicho antes!?
- Porque mírate. Estás como una loca. Llego a contar lo de las vacaciones de Navidad y se me echa toda la clase encima por interés.- Dije suspirando.
- Bueno, es verdad pero es que... ¡ES ONE DIRECTION! ¡Madre mía!
- Sí lo sé pero relájate un poco, ¿quieres?- Intenté calmarla.- Bueno y ¿qué te parece la idea?
- Genial. Simplemente genial. Me parece una buena forma de defender a Celia. Ah, pero eso sí, no dejes que nadie sepa que los conoces o vendrá medio colegio ha hacerse "tu amigo". - Confirmó.
- Pues perfecto, entonces. Te tengo que colgar, que han llamado a casa. Adiós, un beso y hasta mañana. Te quiero. -Respondí y colgué el teléfono.
Como yo vivo en un dúplex y estaba arriba, cuando me dirigía a bajar para abrir la puerta, ya no sonaba el timbre: mi padre había abierto. Pude observar que entraban cinco chicos, y dos señores. Esta vez fue amí a la que se le ensancharon los ojos como platos. Los mismísimos chicos de los que habla todo el mundo estaban en mi casa. Uno de los señores, traducía al español lo que los chicos decían en inglés. Iba a subirme de nuevo a llamar a Carolina cuando uno de ellos me vio y dijo:
- Hey! Come here!
Todos me miraron y me puse roja como un tomate. Empecé a bajar el resto de escaleras que me quedaban tímidamente. A punto de llegar a ellos, apareció mi hermano corriendo (el pequeño) y me tiró al suelo. Caí frente a mi padre, los señores y los chicos. "Oh no. Oh no. Me acabo de caer delante de One Direction. ¡Qué corte! " Pensé. Estaba decidida a levantarme corriendo como si no hubiese pasado nada cuando...
Le dedico este capítulo especialmente a Daniela que sé que le encanta esta historia, y cada día me pide que escriba un capítulo nuevo; a María y a Irene.
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