"Piensa, piensa, piensa". Me dije. Me iban a castigar a si que dije que me había perdido por el colegio, pero no llegué a mencionar que acabé en el laboratorio. Solo que me perdí y que por eso llegaba tarde.
- Está bien. Pero aún así estás castigada mañana de 2 a 3. Por haberte ido por sitios del colegio por los que no debes.
- Sí, señor.- Dije.
A la hora del recreo, como siempre, bajé con Carolina. Le empecé a contar que había acabado en el laboratorio. Cuando llegué a contarle lo de la parte de la profesora hablando con un tigre, dejo de atenderme. Solo se fijaba en el chico nuevo, Miguel. Un moreno alto de ojos verdes.
- ¿Qué te pasa? Ni que hubieras visto un príncipe.- Dije, con aire de desesperación.
- Algo parecido, créeme. ¿Ves ese chico de ahí? Se llama Miguel. Es nuevo. Sí, lo sé. Lleva un trimestre en el cole y no me había fijado pero es lo que hay.
- Por favor, Carol. Si ese seguro que ya tiene hasta novia, déjale.
- Sí, si tiene.- Oímos una voz de una chica.- Hola, me llamo Zaira. Y estas son Laura y Carmen.
- Hola- dijimos mi amiga y yo al unísono.
- ¿Eres tú la novia?- pregunté.
- Sí, ¿mono verdad?
- Claro... -dije girando la cabeza.
- Nosotras somos Elena y Carolina. Encantadas.- Dijo Carol.
- Igualmente.- respondió Carmen.
Seguimos presentándonos y conociéndonos hasta que sonó nuevamente la campana para subir a las aulas.
Acabó el día y regresamos a casa. Nada más entrar por la puerta, apareció mi gato. Mi hermana tenía razón, ya no se metamorfoseaba. Genial. Dejé la mochila en el suelo, cogí al Missirebel y oí un pitido. Era el móvil de mi hermana. Soy muy cotilla a si que me acerqué a cotillear. Un número que yo no conocía, o tal vez sí, le había enviado un mensaje. Debía de ser un chico porque ponía:
Vale. Entonces luego nos vemos, un beso guapa.
"Mmmm. Con que mi hermana tiene novio ¿eh?" Pensé.
A las siete ya había acabado todos mis deberes, cuando apareció mi hermana. Parecía enfadada.
- ¿ Me has visto u oído salir de casa? No verdad. ¿ Por qué? Tal vez porque abriste tú un mensaje de mi móvil que nunca llegué a leer, ¿cierto?- Me gritó.
- Lo siento.- Me limité a decir.
- ¡Pero que lo sientas no vale nada! ¡Ya me he quedado sin cita, digo sin quedada! Ya da igual.
- ¿Has dicho cita?- Pregunté.
- He dicho quedada.
- Sisi...
Me pegó una torta y se fue. Woow. Que agresividad hay en esta casa por dios. Bajé a la cocina a ponerme hielo, y me asomé a la ventana mientras tanto. Ahí observé a un chico de la mano con una chica. Después, se besaron. Acto seguido, la chica se fue, y el chico se dirigió a mi casa. Llamó al timbre y pregunté:
- ¿Quién es?
- Soy Dani. El novio de Ana.
- A vale.- dije y abrí.
Colgué el telefonillo y me disponía a llamar a Ana cuando me dije: " Espera, ha dicho novio. ¡OooOoo! ¡Si se acaba de besar con otra! Esto no puede ser...".
No me dio tiempo a avisarla. Ya había bajado ella por su cuenta. Iba a abrir la puerta, pero no me atrevía a contarle lo de "su novio".
- Hola, cielo.- Le saludó Ana al tal Dani.
- Hola.-Dijo él, mientras la abrazaba. Después, se dirigió a mí y me dijo:- Oh, tu debes de ser Elena. ¿No? Encantado.
Me estrechó la mano pero le di un manotazo y puse cara de asco.
- Puaaajj...-dije y me subí a mi cuarto. Mientras subía oí de fondo.
- ¿Pero que la pasa?- dijo él.
- Que es tonta. -respondió mi hermana.
Claro, yo era la tonta y a ella la engañaban. Hay que ver. Ana es tonta, sí, pero se lo voy a contar. Ese tío es un cerdo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario