"Piensa, piensa, piensa". Me dije. Me iban a castigar a si que dije que me había perdido por el colegio, pero no llegué a mencionar que acabé en el laboratorio. Solo que me perdí y que por eso llegaba tarde.
- Está bien. Pero aún así estás castigada mañana de 2 a 3. Por haberte ido por sitios del colegio por los que no debes.
- Sí, señor.- Dije.
A la hora del recreo, como siempre, bajé con Carolina. Le empecé a contar que había acabado en el laboratorio. Cuando llegué a contarle lo de la parte de la profesora hablando con un tigre, dejo de atenderme. Solo se fijaba en el chico nuevo, Miguel. Un moreno alto de ojos verdes.
- ¿Qué te pasa? Ni que hubieras visto un príncipe.- Dije, con aire de desesperación.
- Algo parecido, créeme. ¿Ves ese chico de ahí? Se llama Miguel. Es nuevo. Sí, lo sé. Lleva un trimestre en el cole y no me había fijado pero es lo que hay.
- Por favor, Carol. Si ese seguro que ya tiene hasta novia, déjale.
- Sí, si tiene.- Oímos una voz de una chica.- Hola, me llamo Zaira. Y estas son Laura y Carmen.
- Hola- dijimos mi amiga y yo al unísono.
- ¿Eres tú la novia?- pregunté.
- Sí, ¿mono verdad?
- Claro... -dije girando la cabeza.
- Nosotras somos Elena y Carolina. Encantadas.- Dijo Carol.
- Igualmente.- respondió Carmen.
Seguimos presentándonos y conociéndonos hasta que sonó nuevamente la campana para subir a las aulas.
Acabó el día y regresamos a casa. Nada más entrar por la puerta, apareció mi gato. Mi hermana tenía razón, ya no se metamorfoseaba. Genial. Dejé la mochila en el suelo, cogí al Missirebel y oí un pitido. Era el móvil de mi hermana. Soy muy cotilla a si que me acerqué a cotillear. Un número que yo no conocía, o tal vez sí, le había enviado un mensaje. Debía de ser un chico porque ponía:
Vale. Entonces luego nos vemos, un beso guapa.
"Mmmm. Con que mi hermana tiene novio ¿eh?" Pensé.
A las siete ya había acabado todos mis deberes, cuando apareció mi hermana. Parecía enfadada.
- ¿ Me has visto u oído salir de casa? No verdad. ¿ Por qué? Tal vez porque abriste tú un mensaje de mi móvil que nunca llegué a leer, ¿cierto?- Me gritó.
- Lo siento.- Me limité a decir.
- ¡Pero que lo sientas no vale nada! ¡Ya me he quedado sin cita, digo sin quedada! Ya da igual.
- ¿Has dicho cita?- Pregunté.
- He dicho quedada.
- Sisi...
Me pegó una torta y se fue. Woow. Que agresividad hay en esta casa por dios. Bajé a la cocina a ponerme hielo, y me asomé a la ventana mientras tanto. Ahí observé a un chico de la mano con una chica. Después, se besaron. Acto seguido, la chica se fue, y el chico se dirigió a mi casa. Llamó al timbre y pregunté:
- ¿Quién es?
- Soy Dani. El novio de Ana.
- A vale.- dije y abrí.
Colgué el telefonillo y me disponía a llamar a Ana cuando me dije: " Espera, ha dicho novio. ¡OooOoo! ¡Si se acaba de besar con otra! Esto no puede ser...".
No me dio tiempo a avisarla. Ya había bajado ella por su cuenta. Iba a abrir la puerta, pero no me atrevía a contarle lo de "su novio".
- Hola, cielo.- Le saludó Ana al tal Dani.
- Hola.-Dijo él, mientras la abrazaba. Después, se dirigió a mí y me dijo:- Oh, tu debes de ser Elena. ¿No? Encantado.
Me estrechó la mano pero le di un manotazo y puse cara de asco.
- Puaaajj...-dije y me subí a mi cuarto. Mientras subía oí de fondo.
- ¿Pero que la pasa?- dijo él.
- Que es tonta. -respondió mi hermana.
Claro, yo era la tonta y a ella la engañaban. Hay que ver. Ana es tonta, sí, pero se lo voy a contar. Ese tío es un cerdo...
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martes, 26 de junio de 2012
sábado, 23 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 9
Me asomé corriendo a la ventana, a lo mejor, estaba en el jardín. Pero ni rastro de él. Estaba realmente preocupada, a si que decidí bajar al jardín a buscar mejor. Miré en el alto pino que teníamos, en los matorrales... Pero nada, no encontré nada. A punto de irme, oí un ladrido, pero yo buscaba un gato no un perro, entonces me vino a la cabeza que el gato que buscaba se transformaba en perro. Sonreí aliviada y me dirigí hacia el lugar de donde venía el ladrido y, efectivamente, ahí estaba. Le cogí y me le subí de nuevo a mi habitación. Esta vez, antes de meterme en la cama, me aseguré de que la puerta, las ventanas y todos los sitios por el que se podría ir el gato estaban cerradas.
- Ya sé que nombre ponerte, como eres hembra, te voy a poner Missirebel. Sí, porque eres una gatita mala. Eres una rebelde. -Dije, riéndome de mí misma al ver que hablaba con un gato.
Llegó el día siguiente, me levanté y fui a la habitación de Ana ha despertarla, como todos los días.
- Ana- susurré- Despierta, que ya es la hora.
- Mmm... Déjame un ratito más.
- No Ana, no. Sabes que no puede ser... levanta que tengo que preguntarte algo.
- Ya voy pesada...- Dijo mientras se ponía en pie- Bueno, dime, ¿qué quieres?
- Verás, yo me preguntaba si me llevarías a tu laboratorio, y así investigamos las dos. A ver de dónde vienen estos bichejos tan monos.
- Vale, pero venga, vete ya que me voy a vestir.
- Vale, gracias.
Llegamos al colegio y no sé que me pasó que me perdí. Me fui por un pasillo desconocido y acabé en un laboratorio. Sí, había llegado yo solita al laboratorio extraño. Empecé a examinar todo cuanto había. Yo lo veía muy normal, sinceramente. Lo raro es que estaba en, digamos, el sótano. No había ventanas ni tampoco otra puerta que llevase a ningún lado. ¿Por qué dirían que llevaba a la sala de profesores? ¿Desde dónde? ¡No había más puertas ahí abajo! Seguía caminando por la habitación y examinando, hasta que tropecé con algo. Me levanté y el caso es que había un trozo de suelo levantado. Retiré la alfombra vieja y deshilachada que cubría ese trecho de suelo y me di cuenta de que había una especie de trampilla, la levanté y me metí dentro. Estaba oscuro, era como un pequeño túnel, a si que saqué el móvil e iluminé el camino. Llegué a una zona donde el techo se veía iluminado. Empujé con la mano esa parte del techo, y una nueva trampilla se abrió. Miré un poco la zona que había tras la trampilla para asegurarme de que no había ningún profesor y salí. Extrañamente, aparecí en la habitación donde había encontrado al gato. De repente oí unos tacones que se dirigían hacia mí. "Oh no, parece que la profesora esa tiene un detector de Elena. Siempre que estoy por aquí, aparece." Pensé. Era la profesora que me pilló la última vez en la misma sala, lo sabía porque los tacones sonaban igual y se dirigían hacia mi a la misma velocidad. No se me ocurrió nada más que esconderme detrás del armario que había en la sala, en un rincón.
- ¿Hola? ¿Hay alguien ahí? ¿Hola? Más vale que no haya nadie... Hum... - Dijo la señora, y acto seguido salió y se marchó.
"Uff, por los pelos." Pensé.
Me asomé por la puerta y observé si había alguien en alguna parte del camino que tenía que recorrer para salir de la sala de profesores. No, no había nadie. Salí de la habitación. Estaba a punto de llegar a la última puerta cuando oí tras otra que estaba entreabierta a la misma profesora pesada de siempre.
- Aaii mi chiquitinaa, ay... ¿Dónde está la tigresa más bonita del mundo? ¿Eh? ¿Dónde? Aquí aquí... Ay mi cachiquitipurri... -Decía la profesora.
Yo me quedé con cara de: esta mujer está loca. Y salí pitando de allí... Pero no antes de asomarme por la puerta y verla ahí con una tigresa que... ¡SE METAMORFOSEABA EN LEONA!
Vale no, esto ya no es raro, esto ya es de locos. Esto no es solo una casualidad, y estos animales existen por algo. No lo entiendo, ¿para qué quieren a estos animales? Corrí a mi clase, y obviamente, llegué tarde... Eso no era bueno, llamarían a mi casa para saber el problema. Me metí en el baño y llamé a mi padre por teléfono:
- Sí, dígame.- Dijo mi padre.
- ¡Papá! Llego tarde a clase porque me he perdido por el colegio. Curioso sí pero me he ido por otro lado en vez de por donde voy siempre. El caso es que te van a llamar y quiero que sepas que ha sido por eso. A si que cuando te llamen invéntate algo, que teníamos médico. Por favor... que si no me van a castigar por irme por otro camino.
- Está bien, hija. Pero que sea la última vez. ¿Vale?
- ¡Claro!- Afirmé y muy contenta entré en clase.
- Hola Elena. Llegas tarde, ¿por qué?- Preguntó mi tutor.
- Estaba en el médico, lo siento. Llame a mi familia para asegurarse si quiere.-Sonreí.
- Sí, ahora mismo voy no te preocupes. Siéntate, por favor.- Respondió.
Me puse a hacer los ejercicios que me indicó el profesor. Minutos más tarde apareció por la puerta. No tenía buena cara.
- He llamado a tu madre y me ha dicho que te han dejado en el colegio a la misma hora de todos los días. No es posible que hayas podido ir al médico. Cuéntame ahora mismo dónde has estado.
- ¡He estado en el médico! Mi padre no le ha podido decir eso.- Callé, pero luego me fijé en que mi profesor había mencionado madre y no padre.- Espere, ¿ha dicho madre?
- Correcto. He llamado a su madre.
Guay. Me había metido en un lío tremendo...
Dedicado a Begoña López e Irene Arellano. (L)
miércoles, 20 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 8
Mi hermana, me abrió uno de sus armarios y sacó una jaula. En ella pude ver como un conejo se transformaba en hamster continuamente, o sea, lo mismo que hacía mi gato-perro.
- ¡Ala, Ana! ¿Eso lo descubriste tú en mi curso?- Pregunté, sorprendida.
-Sí, Elena. Estaba mareada, y fui a la sala de profesores a que me dieran una manzanilla. Cuando el profesor que había se fue a preparar la manzanilla, oí que algo, en una esquina del suelo, se movía. Me acerqué y lo encontré. Por entonces, este conejo-hamster era un bebé, seguramente igual que tu gato.
- ¡UUUAU! ¡Qué chulo! ¿Por eso es por lo que no dejas a mamá que limpie tu cuarto? Jajaja.
- Já-já muy graciosa. Ahora venga, enséñame tu mascota.
-¡¿Mas-cota?! En serio, ¿piensas que me voy a quedar con esa... esa cosa en mi habitación?
- ¡Pues claro! Yo lo hice con el conejo este, que por cierto, le he llamado Rabister, de Rabbit en inglés y de hamster. Bueno el caso es que tienes que quedártelo.
- Ya pero es que resulta que un conejo lo puedes meter en el armario, pero un gato, va a ser que no. Tiene que comer, y librarse de sus deshechos. No puedo, si lo quieres tú...
- Anda, calla y enséñamelo. Ahora veremos que hacemos...
Fui a mi habitación con Ana detrás, claro. Allí estaba el gato negro apoyado en la cama acurrucadito. Se desperezó y comenzó a metaformosearse.
- ¡Qué guay! Es chulísimo, me encanta. Mola más que mi conejo. Ah, se me olvidaba: he averiguado que cuando te cogen confianza se relajan y casi no se transforman. A si que si le cuidas bien, podría ser un gato normal y corriente. La única pega es que no lo sacases a la calle, que ahí no tiene confianza con nadie.
Al rato, Ana se fue y me quedé sola con el gato. Era tan mono... Entonces lo decidí: me quedaría con el gato. Después llamé a Carol y le dije que me iba a quedar con él; que mi hermana tenía un conejo;y le conté también todas las cosas que me explicó Ana sobre estos animales raros.
Colgamos el teléfono y me llamó One Direction. Hablamos sobre lo del concierto, y me dijeron que ese día podían perfectamente tocar en el pueblo. ¡Genial! Ya habíamos resuelto lo de Celia.
Se hizo de noche, y en la cama me quedé pensando en los animales que se transformaban. ¿De dónde venían? Entonces recordé que un alumno de bachillerato podía enseñarle a un alumno de la ESO el laboratorio. A si que pensé en que podía decirle a Ana que me llevase.
Giré la cabeza para ver a mi gato, y decidir el nombre que le pondría, pero... ¡No estaba por ningún lado! La puerta estaba cerrada a si que no se me ocurría por donde se habría escapado. Entonces un viento frío me rozó el pelo: la ventana. ¡Estaba abierta! Oh no...
Dedicado a Lucía Sánchez :)
- ¡Ala, Ana! ¿Eso lo descubriste tú en mi curso?- Pregunté, sorprendida.
-Sí, Elena. Estaba mareada, y fui a la sala de profesores a que me dieran una manzanilla. Cuando el profesor que había se fue a preparar la manzanilla, oí que algo, en una esquina del suelo, se movía. Me acerqué y lo encontré. Por entonces, este conejo-hamster era un bebé, seguramente igual que tu gato.
- ¡UUUAU! ¡Qué chulo! ¿Por eso es por lo que no dejas a mamá que limpie tu cuarto? Jajaja.
- Já-já muy graciosa. Ahora venga, enséñame tu mascota.
-¡¿Mas-cota?! En serio, ¿piensas que me voy a quedar con esa... esa cosa en mi habitación?
- ¡Pues claro! Yo lo hice con el conejo este, que por cierto, le he llamado Rabister, de Rabbit en inglés y de hamster. Bueno el caso es que tienes que quedártelo.
- Ya pero es que resulta que un conejo lo puedes meter en el armario, pero un gato, va a ser que no. Tiene que comer, y librarse de sus deshechos. No puedo, si lo quieres tú...
- Anda, calla y enséñamelo. Ahora veremos que hacemos...
Fui a mi habitación con Ana detrás, claro. Allí estaba el gato negro apoyado en la cama acurrucadito. Se desperezó y comenzó a metaformosearse.
- ¡Qué guay! Es chulísimo, me encanta. Mola más que mi conejo. Ah, se me olvidaba: he averiguado que cuando te cogen confianza se relajan y casi no se transforman. A si que si le cuidas bien, podría ser un gato normal y corriente. La única pega es que no lo sacases a la calle, que ahí no tiene confianza con nadie.
Al rato, Ana se fue y me quedé sola con el gato. Era tan mono... Entonces lo decidí: me quedaría con el gato. Después llamé a Carol y le dije que me iba a quedar con él; que mi hermana tenía un conejo;y le conté también todas las cosas que me explicó Ana sobre estos animales raros.
Colgamos el teléfono y me llamó One Direction. Hablamos sobre lo del concierto, y me dijeron que ese día podían perfectamente tocar en el pueblo. ¡Genial! Ya habíamos resuelto lo de Celia.
Se hizo de noche, y en la cama me quedé pensando en los animales que se transformaban. ¿De dónde venían? Entonces recordé que un alumno de bachillerato podía enseñarle a un alumno de la ESO el laboratorio. A si que pensé en que podía decirle a Ana que me llevase.
Giré la cabeza para ver a mi gato, y decidir el nombre que le pondría, pero... ¡No estaba por ningún lado! La puerta estaba cerrada a si que no se me ocurría por donde se habría escapado. Entonces un viento frío me rozó el pelo: la ventana. ¡Estaba abierta! Oh no...
Dedicado a Lucía Sánchez :)
domingo, 17 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 7
Unos instantes después de guardarme el gato en la chaqueta, apareció la profesora en la puerta, y dijo en tono alto:
-¡¿Qué hacéis aquí?! ¿Por qué habéis entrado si sabéis que los alumnos no pueden entrar?- Preguntó alarmada.
- Eh... Yo... esto... estaba...- No sabía que decir- Me ha dado un ataque de nerviosismo y he entrado a pedir ayuda a un profesor, pero no había caído en que aún no hay profesores en la sala hasta las 11:45, lo siento.
La profesora frunció el ceño, mirándome decidiendo si creerme o no.
- Hum... está bien... Pero como os vuelva a ver por aquí solas, sin profesores en la sala, seréis expulsadas dos días a vuestras casa. ¿Está claro?- Afirmó, y se fue a toda prisa de la sala. Me aseguré de que se había ido.
- ¡Ves! Mira lo que has conseguido Elena. ¡Casi nos expulsan! - Me reprochó Carolina.
-¡Tss! Calla, que ya lo sé.-Susurré.- Pero no grites que puede haber alguien más. Este gato es muy raro y tenemos que llevárnoslo de aquí.
- ¡No! ¿Y si los profesores sabían que este gato estaba aquí? ¿Y si lo han traído ellos para el laboratorio? ¿Y si...- Planteaba Carol. Pero la interrumpí.
- Y si nada. Esto no lo han podido encargar los profesores. Me lo voy a llevar a casa y allí veré que hago. Si eso te llamo ¿vale?
-Está bien haz lo que quieras pero si pasa algo no se te ocurra meterme en el problema. Y ahora vámonos de aquí, me da cosa este lugar- Le recorrió un escalofrío por el cuerpo.
Ya estaba en mi casa, se había acabado el colegio. Saludé a mis padres y me subí a mi cuarto. Me quedé mirando el gato en mi habitación, que no hacía más que dar vueltas por ella, y de repente, otra vez: se volvía a metamorfosear en el perrito.
-¡Oh! Qué cosa más mona. Pero esto no puede ser posible... a no ser que... ¡Claro! ¡Claro! Ya lo tengo, los alumnos de bachiller dicen que una de las habitaciones de la sala de profesores conecta con su laboratorio, y dicen que no es muy normal. A si que ese gato podría venir de ahí perfectamente... pero de todas formas voy a hablar con Ana.- Razoné en voz alta.
Fui a la habitación de Ana y llamé a la puerta. Después entré y Ana me recibió como siempre:
- No te he dicho que pases. Pero ya que estás... ¿Qué quieres?
- Pues me gustaría que me hablases de tu laboratorio, dicen que es muy raro. Que no es muy normal. ¿Es cierto?
Ana palideció y dijo:
- ¿Por qué lo preguntas? ¿Qué has hecho? ¿Has descubierto algo raro...? Dímelo y no se te ocurra mentirme, por favor.
- Pues la verdad es que sí: tengo un gato que se metamorfosea en perro en mi cuarto.
- En tu curso, descubrí algo parecido. ¡Corre ven!
Fui a donde me indicó y allí me enseñó una cosa muy rara, algo parecido a mi gato-perro...
Le dedico este capítulo a Sandra Velázquez, la amiga que me apoya y me da ánimos para seguir adelante. <3
Le dedico este capítulo a Sandra Velázquez, la amiga que me apoya y me da ánimos para seguir adelante. <3
jueves, 14 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 6
- Be careful !!- Exclamó uno de los chicos mientras me levantaba del suelo. Era muy guapo, tenía los ojos azules y el pelo rubio. Era Niall.
No sabía que hacer, estaba muy nerviosa y no podía pensar que significaba "be careful". Estaba apunto de conseguir la traducción pero uno de los señores, el traductor, dijo:
-¡Ten cuidado! Eso es lo que ha dicho.
Me levanté con la ayuda de Niall y llegué al resto de los chicos. Los saludé uno a uno mientras decían sus nombres: Louis, Liam, Harry, Zayn y Niall. Después bajó mi hermana, arreglada y muy resplandeciente. Mi hermana tiene el pelo castaño ondulado, y los ojos marrones. Pude notar cómo cuando mi hermana bajó, a Zayn se le abrió la boca.
- Hello guys! How are you?- Saludó mi hermana a los chicos. Pero sólo dijo "hi" cuando pasó a saludar a los señores.
Estuvimos mi hermana y yo ahí delante mientras los chicos, los señores y mi padre conversaban en inglés. Más tarde nos aburrimos, y nos despedimos educadamente. Pero cuando llegué a mi cuarto y me senté en la cama, me acordé de que Carol y yo habíamos acordado pedirle a One Direction que diese un concierto en el pueblo de ella. A si que salí volando hacia el vestíbulo para volverme a encontrar con ellos y pedírselo. Daba la casualidad de que cuando bajé, los señores y mi padre se habían ido a la cocina a tomarse un café y el grupo de música se había quedado esperándolos en el salón. Entré muy decidida, dejando a un lado la vergüenza, saludé y cuando obtuve suficiente atención y rompí el hielo, empecé a contarles todo el problema de Celia en inglés, lo cual me llevó media hora.
Aceptaron encantados. Lo harían por una buena causa y tendrían muy felices a todas sus fans. Me despedí y los chicos me dieron su número de teléfono para acordar el día y la hora del concierto. Llamé a Carolina y se lo conté absolutamente todo, que se puso muy contenta. Luego me fui a cenar y acto seguido a la cama.
Ya era otro día, habían pasado un montón de cosas el día anterior: Carol y yo nos habíamos visto después de las Navidades, me había contado sus problemas, había visto a One Direction...
Llegué al colegio y hablé con Carolina sobre el día en que sería el concierto y, antes de que viniese el primer profesor, ya lo teníamos todo planeado. Solo faltaba saber si los chicos podrían ese día.
A las 11:30 bajamos al recreo. Cuando estábamos bajando la rampa para salir al patio, oí un maullido-ladrido justo por una de las puertas prohibidas, exclusiva para profesores, y sin pensármelo dos veces entré.
Carolina me siguió regañándome en un susurro. Pero me dió igual, yo seguí andando por el frío pasillo que había tras la puerta. Dentro del pasillo, había mas habitaciones y entré en la primera, de la que provenía el ruido. Allí encontré un gato negro de pequeño tamaño, un bebé, que se metamorfoseaba constantemente en un cachorro de perro. Eso era muy raro. ¡Cómo era posible que existiera esa cosa! Cogí al gato justo cuando oí unos tacones que andaban muy rápido hasta la sala en la que nos encontrábamos. Era una profesora...
Le dedico este capítulo a David, Leandro y Laura. :)
No sabía que hacer, estaba muy nerviosa y no podía pensar que significaba "be careful". Estaba apunto de conseguir la traducción pero uno de los señores, el traductor, dijo:
-¡Ten cuidado! Eso es lo que ha dicho.
Me levanté con la ayuda de Niall y llegué al resto de los chicos. Los saludé uno a uno mientras decían sus nombres: Louis, Liam, Harry, Zayn y Niall. Después bajó mi hermana, arreglada y muy resplandeciente. Mi hermana tiene el pelo castaño ondulado, y los ojos marrones. Pude notar cómo cuando mi hermana bajó, a Zayn se le abrió la boca.
- Hello guys! How are you?- Saludó mi hermana a los chicos. Pero sólo dijo "hi" cuando pasó a saludar a los señores.
Estuvimos mi hermana y yo ahí delante mientras los chicos, los señores y mi padre conversaban en inglés. Más tarde nos aburrimos, y nos despedimos educadamente. Pero cuando llegué a mi cuarto y me senté en la cama, me acordé de que Carol y yo habíamos acordado pedirle a One Direction que diese un concierto en el pueblo de ella. A si que salí volando hacia el vestíbulo para volverme a encontrar con ellos y pedírselo. Daba la casualidad de que cuando bajé, los señores y mi padre se habían ido a la cocina a tomarse un café y el grupo de música se había quedado esperándolos en el salón. Entré muy decidida, dejando a un lado la vergüenza, saludé y cuando obtuve suficiente atención y rompí el hielo, empecé a contarles todo el problema de Celia en inglés, lo cual me llevó media hora.
Aceptaron encantados. Lo harían por una buena causa y tendrían muy felices a todas sus fans. Me despedí y los chicos me dieron su número de teléfono para acordar el día y la hora del concierto. Llamé a Carolina y se lo conté absolutamente todo, que se puso muy contenta. Luego me fui a cenar y acto seguido a la cama.
Ya era otro día, habían pasado un montón de cosas el día anterior: Carol y yo nos habíamos visto después de las Navidades, me había contado sus problemas, había visto a One Direction...
Llegué al colegio y hablé con Carolina sobre el día en que sería el concierto y, antes de que viniese el primer profesor, ya lo teníamos todo planeado. Solo faltaba saber si los chicos podrían ese día.
A las 11:30 bajamos al recreo. Cuando estábamos bajando la rampa para salir al patio, oí un maullido-ladrido justo por una de las puertas prohibidas, exclusiva para profesores, y sin pensármelo dos veces entré.
Carolina me siguió regañándome en un susurro. Pero me dió igual, yo seguí andando por el frío pasillo que había tras la puerta. Dentro del pasillo, había mas habitaciones y entré en la primera, de la que provenía el ruido. Allí encontré un gato negro de pequeño tamaño, un bebé, que se metamorfoseaba constantemente en un cachorro de perro. Eso era muy raro. ¡Cómo era posible que existiera esa cosa! Cogí al gato justo cuando oí unos tacones que andaban muy rápido hasta la sala en la que nos encontrábamos. Era una profesora...
Le dedico este capítulo a David, Leandro y Laura. :)
martes, 12 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 5
- ¿Qué nueva idea tienes?- Preguntó Carolina con impaciencia.
- Pues... haber, ¿te acuerdas cuando me tocaba hablar en clase de las vacaciones navideñas, que me preguntaste que qué iba a contar yo?- Pregunté.
- Sí, me acuerdo perfectamente. Pero, ¿qué tiene eso que ver?
- Espera, ¡si es que no me dejas acabar! Jajaja- Reí- Pues si te soy sincera, un rato antes de que me tocara hablar me preocupé porque no sabía que responder. El caso es que esas Navidades fui al rodaje de la nueva peli de mi padre, que es director de cine y... vi a One Direction. A si que podríamos hablar con las abusonas y llegar a un acuerdo: ellas dejan en paz a Celia y nosotras a cambio les llevamos a One Direction a tu pueblo para que den un concierto.- Le planteé a Carol.
Tardó en contestarme, pues se le había quedado la boca abierta y los ojos como enormes platos. Se le notaba una chispa de ilusión y alegría en sus ojos inmensamente marrones. Me estaba empezando a inquietar, ¡parecía una poseída! Pero al fin empezó a cambiarle la cara. Menos mal, se había relajado un poco. Pero no lo suficiente porque acto seguido empezó a chillar como una loca:
-¡¡¡AAHHHH!!! ¡QUÉ FUERTE! ¡NADA MÁS Y NADA MENOS QUE ONE DIRECTION! -Chilló.- ¿¡Por qué no me lo habías dicho antes!?
- Porque mírate. Estás como una loca. Llego a contar lo de las vacaciones de Navidad y se me echa toda la clase encima por interés.- Dije suspirando.
- Bueno, es verdad pero es que... ¡ES ONE DIRECTION! ¡Madre mía!
- Sí lo sé pero relájate un poco, ¿quieres?- Intenté calmarla.- Bueno y ¿qué te parece la idea?
- Genial. Simplemente genial. Me parece una buena forma de defender a Celia. Ah, pero eso sí, no dejes que nadie sepa que los conoces o vendrá medio colegio ha hacerse "tu amigo". - Confirmó.
- Pues perfecto, entonces. Te tengo que colgar, que han llamado a casa. Adiós, un beso y hasta mañana. Te quiero. -Respondí y colgué el teléfono.
Como yo vivo en un dúplex y estaba arriba, cuando me dirigía a bajar para abrir la puerta, ya no sonaba el timbre: mi padre había abierto. Pude observar que entraban cinco chicos, y dos señores. Esta vez fue amí a la que se le ensancharon los ojos como platos. Los mismísimos chicos de los que habla todo el mundo estaban en mi casa. Uno de los señores, traducía al español lo que los chicos decían en inglés. Iba a subirme de nuevo a llamar a Carolina cuando uno de ellos me vio y dijo:
- Hey! Come here!
Todos me miraron y me puse roja como un tomate. Empecé a bajar el resto de escaleras que me quedaban tímidamente. A punto de llegar a ellos, apareció mi hermano corriendo (el pequeño) y me tiró al suelo. Caí frente a mi padre, los señores y los chicos. "Oh no. Oh no. Me acabo de caer delante de One Direction. ¡Qué corte! " Pensé. Estaba decidida a levantarme corriendo como si no hubiese pasado nada cuando...
Le dedico este capítulo especialmente a Daniela que sé que le encanta esta historia, y cada día me pide que escriba un capítulo nuevo; a María y a Irene.
- Pues... haber, ¿te acuerdas cuando me tocaba hablar en clase de las vacaciones navideñas, que me preguntaste que qué iba a contar yo?- Pregunté.
- Sí, me acuerdo perfectamente. Pero, ¿qué tiene eso que ver?
- Espera, ¡si es que no me dejas acabar! Jajaja- Reí- Pues si te soy sincera, un rato antes de que me tocara hablar me preocupé porque no sabía que responder. El caso es que esas Navidades fui al rodaje de la nueva peli de mi padre, que es director de cine y... vi a One Direction. A si que podríamos hablar con las abusonas y llegar a un acuerdo: ellas dejan en paz a Celia y nosotras a cambio les llevamos a One Direction a tu pueblo para que den un concierto.- Le planteé a Carol.
Tardó en contestarme, pues se le había quedado la boca abierta y los ojos como enormes platos. Se le notaba una chispa de ilusión y alegría en sus ojos inmensamente marrones. Me estaba empezando a inquietar, ¡parecía una poseída! Pero al fin empezó a cambiarle la cara. Menos mal, se había relajado un poco. Pero no lo suficiente porque acto seguido empezó a chillar como una loca:
-¡¡¡AAHHHH!!! ¡QUÉ FUERTE! ¡NADA MÁS Y NADA MENOS QUE ONE DIRECTION! -Chilló.- ¿¡Por qué no me lo habías dicho antes!?
- Porque mírate. Estás como una loca. Llego a contar lo de las vacaciones de Navidad y se me echa toda la clase encima por interés.- Dije suspirando.
- Bueno, es verdad pero es que... ¡ES ONE DIRECTION! ¡Madre mía!
- Sí lo sé pero relájate un poco, ¿quieres?- Intenté calmarla.- Bueno y ¿qué te parece la idea?
- Genial. Simplemente genial. Me parece una buena forma de defender a Celia. Ah, pero eso sí, no dejes que nadie sepa que los conoces o vendrá medio colegio ha hacerse "tu amigo". - Confirmó.
- Pues perfecto, entonces. Te tengo que colgar, que han llamado a casa. Adiós, un beso y hasta mañana. Te quiero. -Respondí y colgué el teléfono.
Como yo vivo en un dúplex y estaba arriba, cuando me dirigía a bajar para abrir la puerta, ya no sonaba el timbre: mi padre había abierto. Pude observar que entraban cinco chicos, y dos señores. Esta vez fue amí a la que se le ensancharon los ojos como platos. Los mismísimos chicos de los que habla todo el mundo estaban en mi casa. Uno de los señores, traducía al español lo que los chicos decían en inglés. Iba a subirme de nuevo a llamar a Carolina cuando uno de ellos me vio y dijo:
- Hey! Come here!
Todos me miraron y me puse roja como un tomate. Empecé a bajar el resto de escaleras que me quedaban tímidamente. A punto de llegar a ellos, apareció mi hermano corriendo (el pequeño) y me tiró al suelo. Caí frente a mi padre, los señores y los chicos. "Oh no. Oh no. Me acabo de caer delante de One Direction. ¡Qué corte! " Pensé. Estaba decidida a levantarme corriendo como si no hubiese pasado nada cuando...
Le dedico este capítulo especialmente a Daniela que sé que le encanta esta historia, y cada día me pide que escriba un capítulo nuevo; a María y a Irene.
sábado, 9 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 4
- ¿Sí? ¿A qué esperas? ¡Cuenta! - Exclamé impaciente.
- Jajajaja voy voy. Pues a ver, las chicas estas la tienen amenazada ¿no? Pues podemos convencer a Celia de que las llame por teléfono, porque su hermano seguramente lo tenga, al fin y al cabo una de ellas era su ex. Entonces, cuando las llame, que diga que la dejen en paz, que no va a hacer lo que ellas digan, etc. Y mientras habla con ellas, que esté grabando la conversación. Como dentro de nueve días es la fiesta de mi pueblo, podemos poner la conversación de teléfono para que se reproduzca por los altavoces y así las chicas la dejarían en paz.
- No sé. La idea no está mal pero, ¿y si sale mal? ¿Y si deciden pegarla aún más por haber hecho eso?
- No creo, en mi pueblo la defenderían, la tendrían más vigilada por si se acercasen de nuevo a ella.- Respondió Carolina.
- Sí, eso también es verdad. Estaría mas segura por el pueblo, y además su familia la defendería muchísimo. Pero aparte de tu plan, podemos hacer otra cosa... Ya sabes... Dijo que su hermano había dejado a una de las abusonas, pues podemos intentar buscarle una pareja. Me estoy precipitando demasiado, no la conozco. Jajaja pero me gustaría ayudarla.
- Me parece demasiado. Es el problema de Celia y encima para que la dejen en paz buscamos un novio para la abusona...
- Bueno pero eso no es problema. Da igual, solo la queremos ayudar. -insistí.
- Lo siento pero yo esa idea no la apoyo.-Se negó Carol- ¡Oh! Espera ahora te llamo que está saliendo ¡ONE DIRECTION EN LA TELE!
Me colgó. ¡Qué rancia! Le parecía absurdo que buscásemos un novio para la abusona. Lo sé, no conozco de nada a Celia y quiero hacer cosas extremadas por ella, pero es que... El tipo de gente que es como las abusonas no me gusta nada.
Pasaron cinco minutos, diez, quince... Y sonó de nuevo el teléfono. Era Carolina otra vez.
- ¡Carol! Me dejaste a medias.- Le reproché.
- Lo siento pero era One Direction.- Se excusó.
- En fin que lo del plan... ¡ESPERA! ¿One Direction?- Pregunté. Tenía una idea.
- Sí, One Direction. ¿No sabes quienes son? ¿En serio? ¡Pero si son súper famosos! Pues haber son un grupo de música londinense, bueno uno de los componentes es irlandés pero...
- Sí lo sé. Ese es Niall, pero no me refiero a eso. Ya sé quienes son.- Interrumpí.- ¿En tu pueblo les gusta One Direction a las chicas?
- ¿Estás de broma? Son todas muy fans de ellos. -Me confirmó.
- ¿Hasta las abusonas?- Pregunté.
- Sí creo que ellas las que más. Visten camisetas de ellos, solo escuchan sus canciones, tienen sus biografías, etc.
- Pues perfecto. Olvida tu plan y el mío. Tengo una nueva idea...
Por fin. De algo me había servido tener un padre director de cine...
- Jajajaja voy voy. Pues a ver, las chicas estas la tienen amenazada ¿no? Pues podemos convencer a Celia de que las llame por teléfono, porque su hermano seguramente lo tenga, al fin y al cabo una de ellas era su ex. Entonces, cuando las llame, que diga que la dejen en paz, que no va a hacer lo que ellas digan, etc. Y mientras habla con ellas, que esté grabando la conversación. Como dentro de nueve días es la fiesta de mi pueblo, podemos poner la conversación de teléfono para que se reproduzca por los altavoces y así las chicas la dejarían en paz.
- No sé. La idea no está mal pero, ¿y si sale mal? ¿Y si deciden pegarla aún más por haber hecho eso?
- No creo, en mi pueblo la defenderían, la tendrían más vigilada por si se acercasen de nuevo a ella.- Respondió Carolina.
- Sí, eso también es verdad. Estaría mas segura por el pueblo, y además su familia la defendería muchísimo. Pero aparte de tu plan, podemos hacer otra cosa... Ya sabes... Dijo que su hermano había dejado a una de las abusonas, pues podemos intentar buscarle una pareja. Me estoy precipitando demasiado, no la conozco. Jajaja pero me gustaría ayudarla.
- Me parece demasiado. Es el problema de Celia y encima para que la dejen en paz buscamos un novio para la abusona...
- Bueno pero eso no es problema. Da igual, solo la queremos ayudar. -insistí.
- Lo siento pero yo esa idea no la apoyo.-Se negó Carol- ¡Oh! Espera ahora te llamo que está saliendo ¡ONE DIRECTION EN LA TELE!
Me colgó. ¡Qué rancia! Le parecía absurdo que buscásemos un novio para la abusona. Lo sé, no conozco de nada a Celia y quiero hacer cosas extremadas por ella, pero es que... El tipo de gente que es como las abusonas no me gusta nada.
Pasaron cinco minutos, diez, quince... Y sonó de nuevo el teléfono. Era Carolina otra vez.
- ¡Carol! Me dejaste a medias.- Le reproché.
- Lo siento pero era One Direction.- Se excusó.
- En fin que lo del plan... ¡ESPERA! ¿One Direction?- Pregunté. Tenía una idea.
- Sí, One Direction. ¿No sabes quienes son? ¿En serio? ¡Pero si son súper famosos! Pues haber son un grupo de música londinense, bueno uno de los componentes es irlandés pero...
- Sí lo sé. Ese es Niall, pero no me refiero a eso. Ya sé quienes son.- Interrumpí.- ¿En tu pueblo les gusta One Direction a las chicas?
- ¿Estás de broma? Son todas muy fans de ellos. -Me confirmó.
- ¿Hasta las abusonas?- Pregunté.
- Sí creo que ellas las que más. Visten camisetas de ellos, solo escuchan sus canciones, tienen sus biografías, etc.
- Pues perfecto. Olvida tu plan y el mío. Tengo una nueva idea...
Por fin. De algo me había servido tener un padre director de cine...
miércoles, 6 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 3
- ¡Ah! ¡Qué dices! ¿Aún hay más? Bueno, cuenta. Sea lo que sea sabes que te apoyaré.
- Continúo: el día que me di cuenta de que el chico de mi pueblo tenía novia, me fui a la fuente que está en medio del pueblo a llorar. De repente, oí gritos que venían de un callejón no muy lejano. Me acerqué un poco y me di cuenta de que estaban pegando tres chicas a una amiga mía. Estaba asustada, no me quería meter en la pelea, obviamente. Pero mi amiga, Celia, me vio. A si que salí corriendo de ahí y me fui a mi casa. El problema es que mi amiga no me habla y toda la gente del pueblo la pregunta que que la ha pasado en la cara pero ella miente. Creo que las abusonas la tienen amenazada, y si dice algo... No se que la podría pasar. Por eso yo me callo y no digo nada pero... ¡Estoy asustada! ¿Por qué la iban a pegar? Si es muy maja, además, no se metería ni con una mosca. -Explicó Carolina.
- No lo sé. Tendrías que tratar de hablar con ella a solas. Pero no en tu pueblo, sino por teléfono. Puede que si las chicas que la pegaron se enteran de que has hablado con Celia, a solas, te vigilarían a si que intenta hacerlo por teléfono. Y siento muchísimo que te hayan sucedido tantas cosas malas estas Navidades. -Dije mientras la abrazaba y la besaba.
- Sí, eso es lo que voy a hacer. Gracias. De nuevo te repito que eres la mejor. Y no te preocupes, solo han sido unas malas Navidades, nada más. No creo que repita esto el resto de años.
- Jajaja-reí- Es verdad. Esto no lo vas a repetir nunca más, porque voy a evitarlo siempre que pueda.
Esta vez fue ella la que me abrazó amí. Estuvimos hablando de cosas diversas y nos fuimos con las demás amigas de la clase a charlar. Después, subimos a las aulas, pues el recreo había terminado. El resto de asignaturas fueron igual que la de sociales, normales, pero estas no se me hicieron tan pesadas. Al fin la última campana sonó, y todos nos fuimos a casa.
Eran las siete de la tarde y ya había hecho todas mis tareas, cuando llamó Carolina:
- Sí, ¿dígame? -Pregunté.
- Hola Elena, soy Carol. Ya he hablado con Celia y... bueno me ha estado contando todo. Por qué la pegaron, por qué no dice la verdad y por qué me dejó de hablar.
- ¡¿SÍ?!- Dije interesada- Pues cuéntame.
- Bueno me ha contado que una de las abusonas salía con su hermano. El hermano la dejó y la dijeron que o su hermano volvía con ella o que la pegarían. Celia intentó convencer a su hermano y este dijo que no quería volver, pero Celia no le comentó nada de la amenaza de las chicas. Después me contó que mentía a la gente del pueblo porque la dijeron que si decía algo la volverían a pegar. Y por último me dijo que no me hablaba porque si las abusonas me veían hablando con ella, a lo mejor vendrían a por mí en caso de que aquella tarde me hubiesen visto ver como la pegaban. -Explicó Carol.
- ¡Ala! Pobrecita Celia, me gustaría ayudarla pero... ¿Cómo? ¿Cómo podríamos ayudar a que se sepa esto en el pueblo? Se metería en un problema peor pero ella necesita que las abusonas la teman a ella en vez de al revés. - Intenté razonar.
- No te preocupes Ele. Tengo un plan...
- Continúo: el día que me di cuenta de que el chico de mi pueblo tenía novia, me fui a la fuente que está en medio del pueblo a llorar. De repente, oí gritos que venían de un callejón no muy lejano. Me acerqué un poco y me di cuenta de que estaban pegando tres chicas a una amiga mía. Estaba asustada, no me quería meter en la pelea, obviamente. Pero mi amiga, Celia, me vio. A si que salí corriendo de ahí y me fui a mi casa. El problema es que mi amiga no me habla y toda la gente del pueblo la pregunta que que la ha pasado en la cara pero ella miente. Creo que las abusonas la tienen amenazada, y si dice algo... No se que la podría pasar. Por eso yo me callo y no digo nada pero... ¡Estoy asustada! ¿Por qué la iban a pegar? Si es muy maja, además, no se metería ni con una mosca. -Explicó Carolina.
- No lo sé. Tendrías que tratar de hablar con ella a solas. Pero no en tu pueblo, sino por teléfono. Puede que si las chicas que la pegaron se enteran de que has hablado con Celia, a solas, te vigilarían a si que intenta hacerlo por teléfono. Y siento muchísimo que te hayan sucedido tantas cosas malas estas Navidades. -Dije mientras la abrazaba y la besaba.
- Sí, eso es lo que voy a hacer. Gracias. De nuevo te repito que eres la mejor. Y no te preocupes, solo han sido unas malas Navidades, nada más. No creo que repita esto el resto de años.
- Jajaja-reí- Es verdad. Esto no lo vas a repetir nunca más, porque voy a evitarlo siempre que pueda.
Esta vez fue ella la que me abrazó amí. Estuvimos hablando de cosas diversas y nos fuimos con las demás amigas de la clase a charlar. Después, subimos a las aulas, pues el recreo había terminado. El resto de asignaturas fueron igual que la de sociales, normales, pero estas no se me hicieron tan pesadas. Al fin la última campana sonó, y todos nos fuimos a casa.
Eran las siete de la tarde y ya había hecho todas mis tareas, cuando llamó Carolina:
- Sí, ¿dígame? -Pregunté.
- Hola Elena, soy Carol. Ya he hablado con Celia y... bueno me ha estado contando todo. Por qué la pegaron, por qué no dice la verdad y por qué me dejó de hablar.
- ¡¿SÍ?!- Dije interesada- Pues cuéntame.
- Bueno me ha contado que una de las abusonas salía con su hermano. El hermano la dejó y la dijeron que o su hermano volvía con ella o que la pegarían. Celia intentó convencer a su hermano y este dijo que no quería volver, pero Celia no le comentó nada de la amenaza de las chicas. Después me contó que mentía a la gente del pueblo porque la dijeron que si decía algo la volverían a pegar. Y por último me dijo que no me hablaba porque si las abusonas me veían hablando con ella, a lo mejor vendrían a por mí en caso de que aquella tarde me hubiesen visto ver como la pegaban. -Explicó Carol.
- ¡Ala! Pobrecita Celia, me gustaría ayudarla pero... ¿Cómo? ¿Cómo podríamos ayudar a que se sepa esto en el pueblo? Se metería en un problema peor pero ella necesita que las abusonas la teman a ella en vez de al revés. - Intenté razonar.
- No te preocupes Ele. Tengo un plan...
lunes, 4 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 2
Miré a Carol con preocupación, pero movió la cabeza y se secó corriendo las lágrimas. Seguimos haciendo el test y, de nuevo, sonó el timbre. Entregué el test al profesor y fui a la mesa de Carolina después de que todos lo entregaran. La abracé y le pregunté:
-¿Me lo quieres contar ahora o esperamos al recreo?
- Eh.. pues... no sé. Como tú prefieras- Respondió.
- Bueno pues mejor en el recreo es que tenemos más privacidad. ¿Vale?
- Me parece genial.
En la siguiente hora, la última antes del recreo, tuvimos sociales. No hicimos nada especial como en las anteriores clases, a si que se me hizo eterno. No podía parar de pensar en que era aquello que le sucedía a mi amiga.
Tras una larguísima hora, sonó la campana. ¡Al fin! No podía soportarlo más. Carolina vino a mi mesa y bajamos juntas al patio. Una vez llegamos al sitio y nos sentamos, empezó a contarme:
- Bueno pues... En fin, aquí vienen las noticias. Verás, tú sabes que tenía una abuela muy mayor. Ha... - Dijo mientras le caían lágrimas por la cara- ha muerto hace poco y no me encuentro bien, era muy importante para mí y... ya no está.
- ¡Oooh!- Exclamé, y me entristecí.- Lo siento muchísimo, de veras. Si pudiera hacer algo por tí yo...
- No te preocupes, gracias. Ya no hay nada que hacer. Pero lo peor de todo es no acaba ahí. Estaba en mi pueblo, celebrando la Navidad y conocí a un chico. Nos hicimos amigos y empecé a sentir algo por él. Uno de esos días tontos, nos besamos y creí que oficialmente ya eramos... novios. Pero lo cierto es que él tenía novia y les pillé besándose. ¡Oh! ¿Por qué me tiene que pasar todo a mi? Y por si eso fuera poco, encima me gusta. -No lo pudo evitar, volvió a ponerse a llorar.
- Mira yo una cosa sé: si alguien te hace daño, es que realmente no te merece. Y ya verás como miles de chicos que te quieren de verdad, te van a hacer muy feliz. Más que la gente que te hace pensar que sí, que está muy enamorado y luego es lo contrario. ¿Me entiendes? A si que tú no te preocupes. Es más, si tu quieres novio yo me ofrezco a presentarte amigos. - Intenté animarla.
- Jajajaja que buena amiga eres en serio, eres lo mejor. Pero no te preocupes que yo no busco novio. Además, yo no busqué tampoco tener novio en Navidades, y lo que pasó pues, no sé, simplemente pasó.
- Bueno y ahora cuéntame las buenas noticias. -Dije sonriente.
- Helena, aún no he acabado con las malas...
sábado, 2 de junio de 2012
La vida según yo~ Capítulo 1
¡A los chicos de One Direction! Estaban grabando una escena en la que Angelina, que hacía de madre, llevaba a un concierto a su hija. Y resulta que los que daban el concierto en la película eran ellos, ¡One Direction!
Me estaba poniendo nerviosa, recordar cosas que no iba a contar de mis Navidades, no ayudaban nada. No quería hablarles a los de mi clase de eso, se acercarían a mí por interés. Pero cuando la profesora dijo mi nombre, sonó el timbre. Uff menos mal, salvada por la campana. En el intercambio (ya sabeis, el tiempo en el que se va un profesor y viene otro), me volví a juntar con mi mejor amiga:
-Bueno, ¿de qué ibas a hablar tú de las Navidades? -Me preguntó Carolina.
- Emm, pues no sé. La verdad es que no lo había decidido. Menos mal que sonó la campana. - Respondí.
- Jajajaja. ¿Sabes que me alegro de verte verdad? Te he echado mucho de menos. Tengo que contarte millones de cosas y... -Me confesó suspirando- y no todas son buenas.
- Pues ya sabes Carol, aquí para todo. ¿Lo sabes veerdad?
- Sí, gracias. -Rió tristemente.
En poco rato llegó el siguiente profesor. En esa clase teníamos que rellenar un test con bastantes preguntas, la verdad. Parecían psicológicas o algo así. Me pregunté por qué lo harían.
Estaba rellenando el test cuando oí a alguien gemir a mi lado. Era Carol. No sé por qué pero estaba llorando. Entonces recordé: " Tengo que contarte millones de cosas, y la mayoría no son buenas." "Oh no" Pensé. "Algo gordo ha sido".
La vida según yo
INTRODUCCIÓN:
Hola, me llamo Elena. Tengo 16 años, tengo los ojos verdes y un pelo largo moreno.
Como soy estudiante, la vida es bastante complicada. Voy a un instituto de gran prestigio, pero no durará mucho porque posiblemente mi familia y yo nos mudemos otra vez debido a los trabajos de mis padres. Mi madre es escritora y mi padre director de cine. Tengo 2 hermanas y 2 hermanos. Mi hermana mayor tiene 19 años y la pequeña 9. Mi hermano mayor tiene 17 años y mi hermano pequeño 5.
En mi instituto, no soy ni la chica popular ni la chica, digamos, "friki"; simplemente soy una chica normal. No me gusta comentar mis notas en público, no quiero que sepan de mis estudios académicos.
PRIMER DÍA DEL SEGUNDO TRIMESTRE
Riinnnggg. Riinnnng. Un ruido espantoso sonaba a las siete de la mañana. El despertador. Me levanté corriendo y me vestí, desayuné y me arreglé (soy un poco superficial ^^). Cuando acabé, fui a despertar a mis hermanos mayores, que siempre se quedan media hora más durmiendo.
- ¡Ana! Despiértate.- Le susurré a mi hermana. -Hoy es el primer día de clase.
Como no se despertaba, la di un chopo.
- Auuuch! Cuidado conmigo eh
- Lo siento, pero no te despertabas. Levántate ya, que voy a despertar a Sergio.
Fui al cuarto de mi hermao a despertarle. Su habitación estaba hecha una pocilga, menudo asco. Evitando pisar todo lo que había tirado por el suelo, llegué a su cama.
- Sergio despierta que hoy es el primer día de insti. ¡Vamos!- Dije, y antes de que pudiera responder, ya me había ido.
Llegamos al instituto y saludamos a nuestros amigos, después nos metimos en clase.
A primera hora, teníamos que hablar sobre las vacaciones de Navidad, lo que habíamos hecho y esas cosas. Cuando me tocó no sabía que responder porque resulta que esas Navidades había ido al rodaje de la nueva peli de mi padre y bueno, había visto a Angelina Jolie; pero no solo a ella, también a...
Hola, me llamo Elena. Tengo 16 años, tengo los ojos verdes y un pelo largo moreno.
Como soy estudiante, la vida es bastante complicada. Voy a un instituto de gran prestigio, pero no durará mucho porque posiblemente mi familia y yo nos mudemos otra vez debido a los trabajos de mis padres. Mi madre es escritora y mi padre director de cine. Tengo 2 hermanas y 2 hermanos. Mi hermana mayor tiene 19 años y la pequeña 9. Mi hermano mayor tiene 17 años y mi hermano pequeño 5.
En mi instituto, no soy ni la chica popular ni la chica, digamos, "friki"; simplemente soy una chica normal. No me gusta comentar mis notas en público, no quiero que sepan de mis estudios académicos.
PRIMER DÍA DEL SEGUNDO TRIMESTRE
Riinnnggg. Riinnnng. Un ruido espantoso sonaba a las siete de la mañana. El despertador. Me levanté corriendo y me vestí, desayuné y me arreglé (soy un poco superficial ^^). Cuando acabé, fui a despertar a mis hermanos mayores, que siempre se quedan media hora más durmiendo.
- ¡Ana! Despiértate.- Le susurré a mi hermana. -Hoy es el primer día de clase.
Como no se despertaba, la di un chopo.
- Auuuch! Cuidado conmigo eh
- Lo siento, pero no te despertabas. Levántate ya, que voy a despertar a Sergio.
Fui al cuarto de mi hermao a despertarle. Su habitación estaba hecha una pocilga, menudo asco. Evitando pisar todo lo que había tirado por el suelo, llegué a su cama.
- Sergio despierta que hoy es el primer día de insti. ¡Vamos!- Dije, y antes de que pudiera responder, ya me había ido.
Llegamos al instituto y saludamos a nuestros amigos, después nos metimos en clase.
A primera hora, teníamos que hablar sobre las vacaciones de Navidad, lo que habíamos hecho y esas cosas. Cuando me tocó no sabía que responder porque resulta que esas Navidades había ido al rodaje de la nueva peli de mi padre y bueno, había visto a Angelina Jolie; pero no solo a ella, también a...
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